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La sensación no es idéntica para todo el mundo

Durante la aplicación pueden sentirse puntos de calor, presión, hormigueo o pequeños impulsos. La intensidad depende de la zona, la profundidad, la energía, la anatomía y la sensibilidad individual.

Las áreas próximas a hueso o con menos tejido pueden sentirse distintas. Decir que HIFU nunca molesta sería tan poco realista como asegurar que será insoportable.

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Los parámetros deben adaptarse

La energía no se elige únicamente por aguantar más. Debe equilibrar el objetivo, la anatomía, la seguridad y la tolerancia de la persona.

Comunica lo que sientes durante la sesión. La profesional puede revisar el contacto, el gel, el trazado y los parámetros dentro del protocolo adecuado.

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Qué puede notarse después

Se han descrito enrojecimiento, sensibilidad, ligera inflamación, tirantez u hormigueo transitorios. La mayoría de las personas continúa con su actividad habitual.

La duración e intensidad varían. Sigue las indicaciones recibidas y no compares tu recuperación con un vídeo breve de otra persona.

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Cuándo pedir ayuda

Contacta con la clínica si aparece dolor intenso, debilidad, alteración marcada de sensibilidad, quemadura, inflamación importante o una reacción que empeora o no coincide con lo explicado.

Antes de tratar, informa sobre medicación, enfermedades, implantes, procedimientos recientes y cambios de sensibilidad en la zona.

Respuestas rápidas.

¿HIFU requiere anestesia?

Depende del dispositivo, la zona y el protocolo. No uses anestésicos por tu cuenta; confirma la preparación con la clínica.

¿Duele más en la mandíbula?

Las zonas cercanas al hueso pueden sentirse más intensas en algunas personas, pero la experiencia es individual.

¿Puedo trabajar después?

Habitualmente sí, aunque pueden aparecer enrojecimiento, sensibilidad o inflamación transitoria.

Este contenido es informativo y no sustituye una valoración individual. Los resultados, molestias, riesgos y contraindicaciones dependen de la persona, la zona y el protocolo.